El fallido acuerdo con ER-IU de eliminar el cheque de los 400 euros e imponer un mayor gravamen a las rentas mas altas, no ha hecho mas que evidenciar una política fiscal oportunista que parece que responde más a una búsqueda de votos que a un proyecto con unos objetivos claramente definidos.

Lo que sí que esta claro, es que nos espera una temporada de subidas de impuestos. Es pura matemática, si se aumenta el gasto público y se quiere mantener el déficit, es necesario que aumenten los ingresos. Se ha comenzado por los impuestos especiales (carburantes y tabaco) pero casi con toda seguridad, se tocará el impuesto sobre la renta. La pregunta es si, después de este error, se hará mediante un propuesta coherente donde se ajusten aquellos impuestos que no mermen la capacidad para generar recursos.
Espero que estas líneas os hayan servido de ayuda. Hasta la próxima.



